Tighten Up - The Black Keys
Tighten Up - The Black Keys
Te quiero machín!
APRENDIENDO A VIVIR.
Soy admiradora de la obra de Carlos Mérida (Pintor Guatemalteco)
un grande y de Carlos Mérida, el humano. Resumidas en dos razones por las cuales le admiro, la primera, me gusta su obra, llena de color, de danza, de canto, de ropas autóctonas. Es un pintor que antes de ello había estudiado música pero un problema auditivo le impidió desarrollar esa pasión. No lo llegué a concer personalmente pero tuve la fortuna de ser parte de su familia. En las reuniones familiares casi siempre se hablaba de él. Conozco parte de su vida, por muchos videos familiares y por estar tan cerca de ellos. Vi su obra por primera vez en la casa donde pase los últimos 11 años, en cualquier sitio de la casa había cuadros colgados y algunas esculturas, México y Guatemala en ellas.Las ocasiones en que me tocó convivir con Mima, –una de sus dos hijas, Alma Mérida, la que fue mi abuela por 11 años– siempre en las conversaciones yo le preguntaba mucho acerca de su obra, qué pintaba y en qué se inspiraba. Me agradaba que me contara las historias de su padre, desde cuando ella era una niña y hasta cuando él murió. Todo el tiempo terminaba sus platicas diciéndome que su padre a veces intercambiaba una pintura por un litro de leche en la tiendita, –creo que exageraba al decirme esto pero era su manera de mostrarme lo humilde que él era–
La segunda razón y la principal por la cual siento esa admiración es su libertad para hacer lo que le gustaba sin pensar en ser algo o alguien. No escondía su personalidad detrás de sus ropas porque estaba seguro de que no necesitaba de eso para relacionarse con los demás, creo que el valor de Mérida era auténtico, era verdadero, solo era él y no la imposición de los demás para ser algo porque no estaba pensando en el reconocimiento o aprobación de una sociedad. Era libre. También era esposo, padre y abuelo y ”Tata” como lo llamaban en la familia. Tenía ese talento. Simplemente se dejaba llevar. Y una cosa lo llevo a la otra entendiendo cual era la gracia de la vida.
Viendo claramente el mundo donde vivimos, puedo observar que los humanos no son humanos, son etiquetas, se reducen a ser cosas para poder venderse, sin importar el precio que se pague, llevados por el deseo de ser reconocidos, aceptados en una sociedad no importardo las exigencias de esta hacia ellos. Mérida era una persona llena de talento, creativo, un verdadero artista, primero pintaba, quizá después pensaba en el reconocimiento. Mérida pintaba porque le gustaba.
Perdidos en la vacuidad, naces y mueres siendo esclavo de esta. Lo triste de esto es que estamos expuestos a la charlatanería, donde hay miles de “artistas” pero pocos son verdaderos, la gente realmente ya no sabe distinguir con claridad si es real o auténtoco lo que esta viendo porque no se sabe observar y todo se reduce a palabras, a todas esas etiquetas y rótulos que no permiten conocer realmente lo verdadero
Foto de Edward Weston
Carlos Mérida por Edward Weston 1941 Hoy es el día Internacional del Arte
“Se acabó, no los volveremos a ver en este teatro, la vida es así, los actores aparecen, luego salen del escenario. Este telón caído ya no se levantará más.”
— Jorge Cuesta, 1927
Posted 2 months agoThe Night Of The Sirens (by Franz Wolf)
Un día triste. Hoy desperté con la noticia de tu muerte primo…
Franz Wolf gran pianista y compositor mazatleco, esposo de mi prima Cristina Lizárraga hijo de la pianista Ofelia Castellanos…Escuché una voz que dijo, “el mejor que ha dado esta tierra”…
No olvido la noche en que nos vimos aquí, en la ciudad de México, me llevaste al mejor salón de jazz de esta ciudad, dijiste que escucharía a los grandes maestros y así fue, pero lo mejor de la noche fue cuando pediste el piano prestado y tocaste a tu antojo. Impresionada estaba de ver como en tus manos no se distinguian los dedos, solo las teclas oprimidas. Acabaste con ese piano negro de cola, bellísimo!. Te dije lo que sentí, conectaba muchas emociones, mi piel no dejaba de erizarse cuando ese publico se puso de pie por algunos minutos pidiendo más…
La última vez que te ví fue en Mazatlán en noviembre de 2012, escuché una voz detrás de mi que me preguntaba, “¿ya no me recuersas?” te contesté con otra pregunta, “¿cómo no te iba a recordar?” te reiste y solo me dijiste que te gustaban algunas de mis fotos para portada de tu CD. y seguiste tu camino… Hace algunos días pensaba que solo lo que no tiene vida es permamente, permanece estático y no es así, nuestra sobrina, física, me recordo lo que dijo Galilelo Galilei “y sin embargo, se mueve”
Se que estás en movimiento! tu musica esta aquí y yo estoy con tu bella hija María Cristina.
Love Lucila
— Barbara Ehrenreich (via azspot)
(via tsparks)
Posted 3 months ago—Lucila vives en el pasado.
—Vivía, hoy estoy en el aquí
y en el ahora